Si tienes que adaptar un elemento, como una ventana o puerta, a una superficie curva, sería un incordio tener que adaptar los vértices, y crearlos si no se tuviera suficientes, para ajustarlos a esa forma. El fastidio sería mayor si tuvieras que cambiarlo de posición y repetir el proceso. Hay una forma de envolver una malla fácilmente.
Hasta las ventanas sirven para envolver
Lo primero que necesitaremos será una jaula (Agregar>Jaula). Debemos escalar (S) la rejilla para que sea ligeramente más grande que el objeto que se va a deformar. La jaula tiene la forma preestablecida de un cubo, pero necesitaremos que sea plana y subdividida en forma de rejilla.
Para ello, seleccionamos la jaula y nos dirigimos a Propiedades de datos de objeto, que, en este caso, tiene forma de cuadrícula verde. Uno de los ejes UVW se reducirá a 1 para que sea plano y los demás se aumentarán según el detalle que necesitemos. Deberemos mover (G) la jaula a la cara de la malla a deformar que vaya a entrar en contacto con la superficie curva.
Ahora seleccionamos ambos en este preciso orden: primero la malla y luego la jaula, y asignamos jerarquías (Objeto>Asignar superior o Ctrl+P y luego Mantener transformación). El orden es importante porque sigue un mecanismo similar a la unión y se añade al último elemento. En la malla a deformar necesita un modificador Jaula (Deformación>Jaula). En Objeto, seleccionamos la Jaula.
A la Jaula le aplicamos el modificador Envolver (Deformación>Envolver), asignándole en Objeto la superficie que va a envolver. El modificador Envolver tiene otras formas de actuar. En Modo de envoltura, elige Proyectar, el eje que atraviesa los elementos y tanto Negativa como Positiva.
Si sabes cómo mover un elemento en referencia a otro, puedes desplazarlo fácilmente por su superficie.
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